la naranja está partida

cÉSAR cALVO, aRTURO cORCUERA Y jAVIER hERAUD, EN lIMA.

EL VIAJE DE JAVIER HERAUD por Javier Corcuera

Rosina Valcárcel

Sucede simplemente que no tengo miedo de morir entre pájaros y árboles

JH

Publicado: 2019-09-03

Gracias a la invitación de mi hija Odette Vélez, de mi yerno Martín Zavala y de mi nieta Luana el domingo 1° de septiembre, en San Miguel, pude ver la película-documental del caro Javier Corcuera. Verificamos que ya en salas de cine, de alguna manera el querido Javier Heraud cumple su travesía de imagen literaria a paradigma-héroe cultural. Movimiento que realizó el maestro amado José María Arguedas en algún tiempo de los legendarios años 70. En ambos casos ha radicado en trocarse, ser trasformados, en más que un escritor, en añadirle a la obra misma la condición de referente ineludible en el esfuerzo cotidiano de comprender de cierta forma el Perú. 

Ese es El viaje de Javier Heraud al que representa Javier Corcuera. Indudablemente está presente la odisea Lima-La Habana-Puerto Maldonado que lo conduce hasta un final trágico. Pero el meollo de la película está en correr la cortina de una biografía que todos creíamos saber de buena tinta. No es el usual epitafio, sino el acercamiento afectivo y fino a una bella vida colmada. Caminan personajes de la vida real, entre las mujeres: la hermana (Cecilia); la sobrina nieta (hilo conductor del documental); la mujer adulta que guarda las fotografías históricas.

EL artículo de Mirko Lauer apunta: Los factores de la leyenda en torno de Heraud son sumamente conmovedores: la intensidad y el pathos de su promesa a la vez poética y profética, la opción política juvenil tomada sin vacilaciones, la recepción de su muerte como fatalidad de una guerrilla pero a la vez como algo incomprensible, como un súbito señalamiento de los dioses (Diario La República, Domingo 1/09/2019.

El documental tiene la estructura de una novela de formación, y se desliza como el río que da nombre a la primera plaqueta hermosa de Heraud, desde la infancia hasta la temprana madurez. Un desarrollo rodeado de familiares (hermana Cecilia), amores, amigos (Leoncio Bueno, Arturo Corcuera), camaradas (Héctor Béjar, Alaín Elías) y admiradores, que narran cada uno la parte que conoció en la historia, pero ahora juntas por primera vez.

He rememorado tantos episodios, experiencias, anécdotas, hechos que oscilan entre la belleza y el dolor. La escena que me conmovió tremendamente es la de la fotografía "inédita" donde Javier Heraud yace asesinado. Me dio taquicardia, se me fue la respiración, el alma voló.

La labor de investigación ha sido intensa, acumulando instantes de intimidad, anécdotas, cartas y fotografías celosamente guardadas, antiguos dolores y nuevos testimonios. Heraud pasa a través de todo esto como una ausencia recuperada, más allá de los signos de la política o las letras, podríamos decir que es el viaje hacia un superviviente hoy-presente. El filme es una obra que emociona, con escenas que conmueven, la dirección del querido Javier Corcuera nos envuelve en magia y le devuelve a Heraud su propia poesía y nuestra revolución.

La película de Javier Corcuera tiene muchas virtudes. Una es la fina urdimbre de imágenes y sonidos, indica el crítico de cine Sebastián Pimentel."El viaje de Javier Heraud": Sebastián Pimentel26.08.2019 /

Se trata del retrato de Javier Heraud (1942-1963), joven poeta que, pese a su precoz y deslumbrante paso por la literatura –a los 18 años publicó casi toda su obra–, decide incorporarse a un grupo guerrillero. Como se sabe, es tras su primera incursión subversiva que el Ejército Peruano lo acribilla en el río Madre de Dios, a los 21 años. El documental se estructura desde el rostro y la voz de Ariarca Otero, sobrina nieta de Heraud. La joven Ariarca –quien al instante de filmarse la película tiene la misma edad que la del mítico poeta antes de morir en la amazonia– es la protagonista de una indagación tanto en el tiempo como en el espacio: es la búsqueda de la memoria de Heraud, a través de la gente que lo conoció, pero también un recorrido por los lugares que vivió. (Sebastián Pimentel dixit)

El filme conmueve, la dirección de Javier Corcuera nos envuelve en magia y le devuelve a Heraud su propia poesía. El filme emociona, la dirección de Javier Corcuera es novedosa, una especie de collage artístico que fustiga. Claro la belleza será convulsiva o no será (Breton).

(3 – 4 septiembre 2019, Rosina Valcárcel Carnero)




Escrito por

Rosina Valcárcel Carnero

Lima, 1947. Escritora. Estudió antropología en San Marcos. Libros diversos. Incluida en antologías, blogs, revista redacción popular, etc.


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